Saltar al contenido
psicologaeveDra. Evelyn Alvarado

TEA

Señales tempranas del autismo (TEA): qué observar y cuándo consultar

Dra. Evelyn Alvarado7 min de lectura

Bloques de madera de colores ordenados en fila, juego repetitivo en la infancia

El Trastorno del Espectro Autista (TEA) es una condición del neurodesarrollo que se manifiesta en la comunicación e interacción social y en la presencia de patrones de conducta, intereses o actividades restringidos y repetitivos. Sus características pueden observarse desde la primera infancia, aunque con frecuencia el diagnóstico llega más tarde de lo deseable.

En resumen

  • Las señales tempranas se relacionan sobre todo con la comunicación social: mirada compartida, respuesta al nombre, gestos y juego.
  • Una señal aislada no significa autismo; lo relevante es el patrón, su persistencia y su impacto.
  • La pérdida de habilidades ya adquiridas, a cualquier edad, siempre merece consulta.
  • El diagnóstico es clínico y se apoya en instrumentos estandarizados como ADOS-2 y ADI-R.

¿Qué es el Trastorno del Espectro Autista?

Según el DSM-5-TR, manual diagnóstico de la Asociación Americana de Psiquiatría, el TEA se caracteriza por dificultades persistentes en la comunicación y la interacción social, junto con patrones restringidos y repetitivos de comportamiento, intereses o actividades. Estas características están presentes desde etapas tempranas del desarrollo y afectan de forma significativa el funcionamiento cotidiano.

Se habla de “espectro” porque la forma en que se manifiesta varía mucho entre una persona y otra: en el nivel de lenguaje, en las capacidades cognitivas y en el tipo de apoyo que cada niño necesita.

La Organización Mundial de la Salud estima que alrededor de 1 de cada 100 niños en el mundo tiene autismo, aunque las cifras varían según el estudio y el país. En Estados Unidos, la red de vigilancia de los CDC reportó en 2025 una prevalencia de aproximadamente 1 de cada 31 niños de 8 años, un aumento que se atribuye en buena parte a una mayor conciencia y a mejores procesos de identificación.

Señales tempranas que conviene observar

Los CDC describen algunas conductas que, si no aparecen a las edades esperadas, pueden justificar una consulta. Entre ellas:

  • Poca o ninguna respuesta cuando se le llama por su nombre hacia los 9 meses.
  • Escasas expresiones faciales compartidas (sonreír, mostrar sorpresa) hacia los 9 meses.
  • No participar en juegos de ida y vuelta, como “tortitas”, hacia los 12 meses.
  • Uso escaso o nulo de gestos, como decir adiós con la mano, hacia los 12 meses.
  • No señalar para mostrar algo que le interesa hacia los 18 meses.
  • Poco interés en lo que les ocurre a otras personas hacia los 24 meses.
  • Ausencia de juego simbólico o de “hacer como si” hacia los 30 meses.

También pueden observarse movimientos repetitivos (aleteo, balanceo), gran necesidad de rutinas, intereses muy intensos o reacciones inusuales a sonidos, texturas, olores o luces.

¿Cuándo consultar?

Conviene consultar cuando varias de estas señales aparecen juntas, se mantienen en el tiempo o interfieren en la comunicación, el juego o la vida familiar. Siempre se recomienda consultar si el niño pierde palabras o habilidades sociales que ya había adquirido.

La Academia Americana de Pediatría recomienda un tamizaje específico de autismo en los controles de los 18 y 24 meses, con herramientas como el M-CHAT-R/F. Un tamizaje positivo no es un diagnóstico: indica que corresponde una evaluación especializada.

Cómo se realiza una evaluación diagnóstica

No existe un análisis de laboratorio que diagnostique el autismo. El diagnóstico es clínico y se construye integrando la historia del desarrollo, la observación directa del niño y la información de la familia y, cuando es posible, del centro educativo.

Dos instrumentos de referencia internacional son el ADOS-2 (Escala de Observación para el Diagnóstico del Autismo, segunda edición), una observación estandarizada y semiestructurada a través del juego y la interacción, y el ADI-R (Entrevista para el Diagnóstico del Autismo – Revisada), una entrevista estructurada con madres, padres o cuidadores sobre la historia del desarrollo.

Una evaluación cuidadosa también considera otras condiciones que pueden coexistir o parecerse al TEA, como dificultades del lenguaje, TDAH, ansiedad o discapacidad intelectual.

Por qué la identificación temprana importa

Comprender a tiempo el perfil de un niño permite orientar apoyos en comunicación, habilidades sociales y aprendizaje en una etapa de gran plasticidad cerebral. Además, ofrece a la familia un marco para entender conductas que antes resultaban confusas y tomar decisiones informadas.

Este contenido es informativo y no sustituye una evaluación profesional. Cada niño debe comprenderse dentro de su propio contexto.

Fuentes consultadas

  1. CDC – Signos y síntomas del autismo
  2. CDC – Datos y estadísticas sobre autismo (ADDM, 2025)
  3. OMS – Nota descriptiva: Autismo
  4. CDC – Tamizaje y diagnóstico del autismo
  5. American Psychiatric Association – DSM-5-TR

Comprender mejor lo que está ocurriendo puede ser el primer paso.

Si tienes dudas sobre el desarrollo, atención, aprendizaje o conducta de tu hijo, puedes consultar directamente sobre el proceso y la disponibilidad.

Consultar disponibilidad por WhatsApp

Dra. Evelyn Alvarado · Psicóloga Infantil · Carné CPPCR 13701